- No puede ser - dice Justin,sin poder creérselo - No lo haré.
- Entonces,iremos a por ella - la rabia que siento ahora mismo por Cassie no creo que antes hubiera imaginado sentirla por ella - y le haremos daño.
- ¿Por qué me pides esto? ¿No pueden hacerlo tus hombres? - Justin parece derrotado,¿Por qué? - son muchos mas y yo solo soy uno.
- ¿Prefieres pagar? - ella,sorprendida,detiene sus vueltecitas y mira a Justin - ¿En serio?
- Si no tengo que hacer esto si - dice y parece muy confiado.
No lo entiendo,¿Qué es tan malo como para preferir pagar tantísimo dinero,que seguro tiene que pagar,por tal de no enviarlo? Antes de responder mentalmente a esta pregunta,unas manos enormes me cogen por las axilas y me levantan sin esfuerzo. Yo pataleo contra mi atacante pero es inútil: es mucho mas fuerte que yo. Cuando Justin me ve, se sorprende e incluso se acerca a mi,a nosotros e intenta hacer que el hombre sin rostro me suelte.
- ¡Déjela! - grita Justin - Emily,¿Qué coño haces aquí? ¿No te dije que te quedaras en el hotel?
- Justin - digo,pese al dolor que siento en las axilas por la presión del hombre - no podía dejar que vinieras solo.
- Oh,Emily. Pasa,pasa - Cassie nos hace señas para que vengamos - le estaba diciendo a tu Justin que entregara esto - me enseña una caja,donde hay algo que no alcanzo a ver - y se niega,¿Tu que opinas?
- Opino que si quieres que te responda,este tío debería soltarme - estallo. Caray,hasta yo me he sorprendido con esta reacción. Será el subidón.
Ella hace un gesto para que el hombre me suelte y éste me da un beso en la boca.
- Que sexy eres,canija - me siento asqueada. Cualquiera que no sea Justin no besa bien.
- ¿Qué haces,cabrón? - pregunta Justin. Agarra al hombre de la camiseta y le pega un puñetazo en la cara - No tienes derecho a rozarla,siquiera.
- ¿Te da buenos servicios? - exige saber el hombre - debe de darte mucho placer.
- ¿Me estás llamando puta? - pregunto,totalmente impresionada.
- ¡CAPULLO! - explota Justin. Le empuja y le pega una hostia en la cara,otra vez. Si fuera guapo,lamentaría esos puñetazos pero el pobre es mas feo que un sapo.- No vuelvas a dirigirte así para hablar de mi novia.
- ¿Novia? - olvido el enfado y miro a Justin - ¿Soy tu novia,Justin? - nunca lo había dicho. Pese a que me ha dicho que me quiere y me ha besado como si fuera el último día de nuestras vidas,nunca ha dicho qué era yo en su vida,realmente.
- ¡BASTA! - casi me había olvidado de Cassie hasta que ella ha hablado - Ya puedes irte, Robert. Emily,acércate - me pide - debes ver qué debe hacer Justin.
Trago saliva y me acerco a Cassie pero Justin me pone una mano en el hombro.
- No vallas - me ruega - Cassie,ella no lo va a ver - lo dice muy seguro,como si de verdad eso sirviera de algo.
- ¿Que no? ¿Y eso? - dice - ¿Está pegada al suelo o algo? Dejaros de idioteces y venid ya. Mi paciencia se agota y no querréis verme enojada,¿Verdad?
Niego involuntariamente con la cabeza y él me da la mano y me acompaña hasta donde está Cassie.
- Cassie,¿Por qué haces esto? ¿Por qué no me dijiste tu nombre? - reclamo.
- ¿Por qué? Porque siempre eras tu la favorita. Mis padres se morían por tenerte a ti de hija y no a mi. Lo decían en cada cena. Siempre eras tu la que te llevabas a los chicos,incluso cuando yo tenía uno me lo arrebatas. No te dije mi nombre porque creía que cuánto menos supieras de mi,menos lazos de amistad tendríamos. Me das asco.
- Creo que hablamos de conceptos distintos de asquerosidad - digo pero no he querido decir eso - ¿No me puedes perdonar?
- ¿Perdonar? ¡HABÉIS FOLLADO EN MI CAMA! - ella le arrebata la caja al hombre que la sostenía y me la pone en la cara - ¡mira! ¡¡MIRA LO QUE TU CHICO NO QUIERE HACER!!
Cuando miro,recuerdo la casa de Justin decorada con muchas fotos mías y esto me parece insignificante: en la caja hay una cantidad reducida de un lingote de oro decorado con mini fotos de Cassie cuando creía que era Cindy.
- ¿Por qué hay fotos tuyas? - digo,admirando mas las fotos que el lingote.
- Hay un lingote de oro delante de tus narices,¿Y tu te detienes en las fotos? Patético,de verdad.
- ¿Por qué no querías hacer esto,Justin? - miro a Justin,temerosa por lo que tiene que decir, y él me mira arrepentido.
- Porque me pide que sea su camello,que transporte este lingote,que en realidad tiene papeles dentro. Es decir,es falso. No sabes los tipos a los que tengo que enviarles esto: Si se enteran que es falso,me liquidan. Y...-resopla - las fotos son porque ella es su...¿Como era?
- Quieren saber si sigo viva - responde,blanda - ¿Qué? Les gusta saber que la que les pasa la mercancía sigue viva.
- Esto no tiene ni pies ni cabeza, ¿Quién me mandaría a mi besarte en la noria? - digo,y lo digo en serio. Le quiero pero esto es demasiado,¿Sacrificaría mi propia vida por él? Hay extremos que es mejor no traspasar. No quiero,no puedo seguir con esto - Justin, esto es imposible.
- ¿Qué es esto? - pregunta,asustado - No puedes dejarme. Ella no te dejará irte y será peor para ambos.
- Si me voy,¿Le harás daño? - pregunto,porque en realidad no quiero que le toquen nada de su precioso cuerpo - ¿Le harás daño? - repito al no obtener respuesta.
- No. La sola existencia de vuestra ruptura bastará para que haga lo que yo pida. Si,me viene mejor que te vallas - dice,sonriente.
- Lo siento - empiezo a llorar pero no lo evito,no me seco las lágrimas,no sollozo: son lágrimas invisibles porque nadie las menciona - estarás mejor sin mi. Tu estás aquí por mi culpa. Si no hubiera elegido a un chico en vez de a una amiga,tu no te hubieras metido en este follón y yo no estaría sufriendo tanto. Soy idiota.- le toco la cara,está helada - adiós - me despido de él con una leve caricia y me aproximo a la puerta - No lo tengas en cuenta,¿Vale? Ninguno de los dos - digo,totalmente hundida.
- N-no - dice Justin.- No te va-vallas. ¡NO TE VALLAS! - sus gritos retumban en el almacén - saldremos de esta. Es muy fácil.
- Justin,no. Es mejor así. Todos estaréis mejor sin mi.
Esta vez no me despido,sino que dejo que el ruido de mis pisadas al andar lo hagan por mi. Intento evitar derrumbarme en el suelo de impotencia hasta traspasar la puerta. Ahí,me siento en el suello y sollozo muy alto. Subo las rodillas y hundo mi cara en ellas: Se acabó. Puede que le maten o puede que acabe de camello,no lo sé pero él estará mejor sin mi. Lo reconozco, soy una metefollones. Todo es por mi culpa. Y mira que pensaba que todo era perfecto hasta que...el príncipe se convierte en rana,nadie me rescata,todo queda oscuro y todos lloran. El cuento se ha acabado. Esto es la vida real,¿Qué pensaba? ¿Qué íbamos a vivir juntos,qué íbamos a hacer el amor todas las noches y que me prometería amor eterno? No,ni de lejos era esto lo que deseaba. Añoro mis cigarros y me he marchado del lugar mas indicado para fumarlos; no importa. Esto me recuerda a cuando él me dejó en su casa,a ciegas de cualquier verdad y yo me senté en el suelo,culpándome de no haber dicho las palabras acertadas. Debería haberme lamentado por lo idiota que soy. No debería haberme inmiscuido en esa relación. Ellos eran felices,¿Quién soy yo para meterme dónde no me llaman? No quería hacer sufrir a Cassie,no quería tener novio,no quería...no quería tantas cosas. Se escuchan gritos dentro del almacén y yo los ignoro. No he levantado la cabeza en el tiempo que llevo aquí pero noto el roce de una mano ardiendo y una explosión a mi espaldas es lo que hace que lo haga. Es Justin,¿qué hace?
- ¿Qué? ¿Qué pasa? - le miro: está rebosante de adrenalina y su cara está feliz.
- He incendiado esto y con lo...tu ya sabes cómo es la maría,que arde enseguida. Pues eso,han huido. Tenemos tiempo para huir,también.
- Justin,no,¿Es que no entiendes que esto de vivir una vida de delincuencia no es lo mío? - me levanto y le miro a los ojos - Déjame ya,no sacarás nada bueno conmigo. Mira cómo has acabado: un delincuente que fuma maría,¿Eso es un fututo?
- Yo no he fumado en mi vida,Emily - espera,¿Qué? - No, era un señuelo para hacerme el débil y así darte pena. Suena patético pero...-no estoy enfadada,al contrario: le abrazo fuerte pero de repente recuerdo algo - espera,¿Y el arma que te vi comprar?
- Esto - dice,cogiendo una pistola y disparando: sale agua. Me quedo de piedra - era para asustar.
- ¿Y cómo has incendiado esto? - le digo. Esto es extraño.
- Muy fácil. Tenía un mechero tuyo en mis vaqueros. ¿Recuerdas cuándo te encendí el cigarro una vez? Me lo guardaría en este bolsillo - se señala sus vaqueros.
- ¿Y cómo te has metido en este embrollo?
- Era Cassie la que fumaba y se metía de todo,yo solo la protegía de que hiciera locuras.
- ¿Y...?
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